Un programa de televisión usa Mentimeter para abordar temas difíciles




Mediante el uso de Mentimeter, el programa pudo cuestionar concepciones erróneas y analizar de verdad el impacto de la tecnología en nuestra sociedad a través del debate de temas difíciles.

Mediante el uso de Mentimeter, el programa pudo cuestionar concepciones erróneas y analizar de verdad el impacto de la tecnología en nuestra sociedad a través del debate de temas difíciles.
Transcripción del vídeo
«No Pot Ser» es un programa de televisión catalán sobre el impacto de la tecnología en nuestra sociedad. Querían hacer un episodio sobre los efectos del consumo de pornografía en línea en escolares. Hablamos con uno de los productores sobre el proceso de creación del programa.
Así que queríamos hacer un programa sobre el impacto de la pornografía, del porno en internet, en los adolescentes. Era un tema realmente delicado porque no puedes tener a un adolescente hablando de su vida sexual en televisión, y menos aún en una cadena pública. Así que fue una tarea enorme para nosotros conseguir respuestas reales y sinceras de los adolescentes sin revelar quiénes eran los participantes. Este episodio de No Pot Ser tuvo un formato distinto al de los demás episodios. En este caso, reunimos a cincuenta adolescentes en un aula; eran chicos de entre trece y catorce años, chicos y chicas al 50/50, y ahí fue cuando hicimos Mentimeter con ellos.
Teníamos a nuestro presentador con una terapeuta sexual que hacía las preguntas a los chicos, y ellos respondían desde sus teléfonos, y nosotros teníamos la respuesta al instante en una pantalla del aula. Mentimeter fue excelente para eso porque nos daba el anonimato del estudiante.
En paralelo, mostramos otra secuencia con un grupo de cuatro o cinco padres y les dábamos las respuestas que los chicos nos habían dado en el aula. Los padres suelen pensar que sus hijos son ángeles y que nunca verían porno ni nada parecido. Pero la verdad es que descubrimos que, en un grupo de cincuenta, casi el 80 % había visto porno antes de los 10 años; esa fue la primera pregunta del programa. Eso te da una perspectiva de toda esa conversación: las acciones que ven en el porno las toman como algo habitual, como la norma. Así que cuando empiezan a explorar su sexualidad en la vida real, las expectativas son expectativas de porno, lo que lleva a la frustración.
Ya sabes, a los adolescentes les encanta hablar de sexo, claro, pero no les gusta hablar de sexo con adultos: esa es la peor pesadilla para un adolescente. Así que encontramos esta forma de hacerlo, y creo que encaja perfectamente con el tema. Podían usar sus propios teléfonos, así que les resultó natural. La terapeuta sexual estaba muy acostumbrada a hablar con adolescentes, así que creo que se sintieron seguros y pudieron ser sinceros en sus respuestas, así que, al final, para nosotros fue perfecto porque no teníamos solo las preguntas de un chico, sino las de cincuenta.
Creo que no podríamos haber hecho este programa sin una herramienta como Mentimeter.
Transcripción del vídeo
«No Pot Ser» es un programa de televisión catalán sobre el impacto de la tecnología en nuestra sociedad. Querían hacer un episodio sobre los efectos del consumo de pornografía en línea en escolares. Hablamos con uno de los productores sobre el proceso de creación del programa.
Así que queríamos hacer un programa sobre el impacto de la pornografía, del porno en internet, en los adolescentes. Era un tema realmente delicado porque no puedes tener a un adolescente hablando de su vida sexual en televisión, y menos aún en una cadena pública. Así que fue una tarea enorme para nosotros conseguir respuestas reales y sinceras de los adolescentes sin revelar quiénes eran los participantes. Este episodio de No Pot Ser tuvo un formato distinto al de los demás episodios. En este caso, reunimos a cincuenta adolescentes en un aula; eran chicos de entre trece y catorce años, chicos y chicas al 50/50, y ahí fue cuando hicimos Mentimeter con ellos.
Teníamos a nuestro presentador con una terapeuta sexual que hacía las preguntas a los chicos, y ellos respondían desde sus teléfonos, y nosotros teníamos la respuesta al instante en una pantalla del aula. Mentimeter fue excelente para eso porque nos daba el anonimato del estudiante.
En paralelo, mostramos otra secuencia con un grupo de cuatro o cinco padres y les dábamos las respuestas que los chicos nos habían dado en el aula. Los padres suelen pensar que sus hijos son ángeles y que nunca verían porno ni nada parecido. Pero la verdad es que descubrimos que, en un grupo de cincuenta, casi el 80 % había visto porno antes de los 10 años; esa fue la primera pregunta del programa. Eso te da una perspectiva de toda esa conversación: las acciones que ven en el porno las toman como algo habitual, como la norma. Así que cuando empiezan a explorar su sexualidad en la vida real, las expectativas son expectativas de porno, lo que lleva a la frustración.
Ya sabes, a los adolescentes les encanta hablar de sexo, claro, pero no les gusta hablar de sexo con adultos: esa es la peor pesadilla para un adolescente. Así que encontramos esta forma de hacerlo, y creo que encaja perfectamente con el tema. Podían usar sus propios teléfonos, así que les resultó natural. La terapeuta sexual estaba muy acostumbrada a hablar con adolescentes, así que creo que se sintieron seguros y pudieron ser sinceros en sus respuestas, así que, al final, para nosotros fue perfecto porque no teníamos solo las preguntas de un chico, sino las de cincuenta.
Creo que no podríamos haber hecho este programa sin una herramienta como Mentimeter.
A principios de 2020 se emitió un episodio sobre los efectos del consumo de pornografía en línea en escolares. En este episodio, el presentador y una terapeuta sexual usaron Mentimeter para recoger las respuestas de cincuenta adolescentes y obtener respuestas reales y sinceras sobre el impacto de la pornografía y su percepción del sexo. Hablamos con Álex Solá, redactor jefe de No Pot Ser, sobre el proceso de creación del programa.
Hablar de temas delicados puede ser difícil incluso en las mejores circunstancias, pero hablar de sexo con adolescentes supone todo un reto en sí mismo. Cuando «No Pot Ser» se propuso crear un programa que explorara los efectos del consumo de pornografía en línea en escolares, sabían que sería un desafío, como explica Álex Solá: «A los adolescentes les encanta hablar de sexo, claro, pero no les gusta hablar de sexo con adultos: esa es la peor pesadilla para un adolescente». Por eso, los productores del programa tuvieron que averiguar cómo recopilar información de una forma que implicara a los adolescentes sin avergonzarlos delante de sus compañeros. Los productores eligieron Mentimeter para facilitar la investigación: «Fue una tarea enorme para nosotros conseguir respuestas reales y sinceras de los adolescentes sin revelar quiénes eran los participantes», dijo Álex, reflexionando sobre los retos de producir un programa así.
Durante el episodio, el presentador y una terapeuta sexual usaron Mentimeter para hacer distintas preguntas relacionadas con la pornografía en línea a cincuenta estudiantes. Los estudiantes podían ver al instante sus respuestas anónimas en la pantalla al frente de la clase, lo que provocó algunas risas, pero, más importante, recopiló datos reales y sinceros y abrió el espacio para el debate. Después, los datos se compartieron con un grupo de padres para conocer su reacción, como explica Álex: «Los padres suelen pensar que sus hijos son ángeles y que nunca verían porno. Pero la verdad es que descubrimos que, en un grupo de cincuenta, casi el 80 % había visto porno antes de los 10 años. Eso te da una perspectiva de toda esa conversación: las acciones que ven en el porno las toman como algo habitual, como la norma». Al usar Mentimeter, el programa pudo cuestionar ideas equivocadas y analizar de verdad el impacto de la tecnología en nuestra sociedad al debatir temas difíciles.
Al usar Mentimeter en lugar de una herramienta de encuestas tradicional, los facilitadores pudieron crear un espacio donde los adolescentes podían expresarse libremente sin ser juzgados, mientras al mismo tiempo se recopilaba información interesante e importante. Álex concluye: «Creo que no podríamos haber hecho este programa sin una herramienta como Mentimeter».
A principios de 2020 se emitió un episodio sobre los efectos del consumo de pornografía en línea en escolares. En este episodio, el presentador y una terapeuta sexual usaron Mentimeter para recoger las respuestas de cincuenta adolescentes y obtener respuestas reales y sinceras sobre el impacto de la pornografía y su percepción del sexo. Hablamos con Álex Solá, redactor jefe de No Pot Ser, sobre el proceso de creación del programa.
Hablar de temas delicados puede ser difícil incluso en las mejores circunstancias, pero hablar de sexo con adolescentes supone todo un reto en sí mismo. Cuando «No Pot Ser» se propuso crear un programa que explorara los efectos del consumo de pornografía en línea en escolares, sabían que sería un desafío, como explica Álex Solá: «A los adolescentes les encanta hablar de sexo, claro, pero no les gusta hablar de sexo con adultos: esa es la peor pesadilla para un adolescente». Por eso, los productores del programa tuvieron que averiguar cómo recopilar información de una forma que implicara a los adolescentes sin avergonzarlos delante de sus compañeros. Los productores eligieron Mentimeter para facilitar la investigación: «Fue una tarea enorme para nosotros conseguir respuestas reales y sinceras de los adolescentes sin revelar quiénes eran los participantes», dijo Álex, reflexionando sobre los retos de producir un programa así.
Durante el episodio, el presentador y una terapeuta sexual usaron Mentimeter para hacer distintas preguntas relacionadas con la pornografía en línea a cincuenta estudiantes. Los estudiantes podían ver al instante sus respuestas anónimas en la pantalla al frente de la clase, lo que provocó algunas risas, pero, más importante, recopiló datos reales y sinceros y abrió el espacio para el debate. Después, los datos se compartieron con un grupo de padres para conocer su reacción, como explica Álex: «Los padres suelen pensar que sus hijos son ángeles y que nunca verían porno. Pero la verdad es que descubrimos que, en un grupo de cincuenta, casi el 80 % había visto porno antes de los 10 años. Eso te da una perspectiva de toda esa conversación: las acciones que ven en el porno las toman como algo habitual, como la norma». Al usar Mentimeter, el programa pudo cuestionar ideas equivocadas y analizar de verdad el impacto de la tecnología en nuestra sociedad al debatir temas difíciles.
Al usar Mentimeter en lugar de una herramienta de encuestas tradicional, los facilitadores pudieron crear un espacio donde los adolescentes podían expresarse libremente sin ser juzgados, mientras al mismo tiempo se recopilaba información interesante e importante. Álex concluye: «Creo que no podríamos haber hecho este programa sin una herramienta como Mentimeter».